Ante personas hirientesCuando otros nos hieren, pidamos a Dios la fuerza para no responder con el mismo mal, sino con el bien |
Lo que Dios hacía mientras yo me preocupabaHay pérdidas que duelen más de lo que parecen. La semana pasada me ocurrió una de ellas.
¿Y si también aprendemos a dar gracias cuando perdemos?La verdadera fe también sabe agradecer a Dios en medio de las derrotas y las pruebas.
La herencia que nunca escribimosHace poco salí a cenar solo con mi hija. Esos pocos momentos que se han vuelto tan especiales.
Dejar que brille la verdadTodo buen periodista o investigador hará un gran favor a la humanidad si se limita a exponer los hechos.
Padres: los protagonistas que nadie está formandoSi algo ha quedado claro en los últimos años, es que los padres de familia no son espectadores en el desarrollo de sus hijos: son protagonistas.
Acoger desde el cariñoSi ser acogido me hace feliz, puedo aprender a acoger a otros, necesitados, como yo, de cariño.
Dejar para despuésLo hacemos con frecuencia: dejamos para después numerosos asuntos, porque ahora preferimos hacer otras cosas.
Prudencia y memoriaLa prudencia necesita aliarse con una facultad que tenemos a nuestro alcance, pero que no siempre usamos adecuadamente: la memoria.


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